miércoles, 18 de agosto de 2010

Basurita

Siempre me han dado miedo las cosas grandes, como los carteles en las carreteras. O el Chancho de Roger Waters del que hablaste tanto, Sombra de mi vida (Las S van grandes, SSN). Las cosas grandes me dan miedo porque yo soy increíblemente pequeña. Me dan miedo los periodos largos. Me dan miedo las emociones intensas. Me dan miedo los monstruos creciditos. Porque yo no crecí. Me da miedo el amor gigante que hace mi corazoncito así, de la nada, como las casa de valpo, po. Pero no es verdad, hay amores que yo no he hecho, que he desechado, pero que cuando los acepté, me desecharon a mí. Veo un péndulo tan lento moviéndose de allí para acá. Yo te desecho, te dejo de desechar, tu me desechas, me dejas de desechar, yo te desecho, te dejo de desechar, tu me desechas. Así. Tuvimos un amor de desechos, como el arte más popular de la vida, como las carteras de tu hermana. Como los tap's que todos alguna vez empezamos a juntar. No quiero un buen tipo, como dice Ismael Serrano en INSTRUCCIONES PARA SALVAR EL ODIO ETERNAMENTE. Y esque este culiao, aunque mienta, tiene toda la razón. Siempre que odio, digo, necesito un buen tipo, que me cuide y me quiera y me acepte tal como soy. Qué gran mentira. A un tipo así lo aso a la parrilla. Hay tantos niños que no entienden eso y piensan que así serán queridos. No deben escuchar a las mujeres, nunca hemos buscado eso. Asi que si la mano está en reciclar, tengamos amores reciclados po. Ná de revolución en el amor, tomemos algo y llevémoslo al amor, 0 revolución si pa qué. Pa qué todo weon. Lo que tenemos lo merecemos, y si no lo queremos, lo cambiamos.

jueves, 12 de agosto de 2010

Logia

Mi cerebro chispea, mis pensamientos se revuelven como en la centrífuga, cada vez más rápido, hasta que ya no se distinguen. Saltan y rebotan las chispas de ideas inútiles, irrealizadas. Mi cuerpo tiembla, a contrapunto con el bamboleo enfermo de mi cabeza. Hay un ruido ahí adentro, que llena e intranquiliza. Hay un mundo de sonrisas ahí afuera, que simplemente me mata.

Un reloj de arena

No entiendo por qué el dolor subjetivo tiende a objetivizarse. Por ejemplo, lo objetivizo en llanto, dolor de cabeza, estar en mi cama todas las horas posibles, pesadillas... Hablando de pesadillas, soñé que mataba a varias personas, pero que no sabía que lo había hecho. Un amigo intentaba encontrar al asesino y yo lo ayudaba, hasta que un día el descubría la verdad y me decía que era yo, la asesina. Y entonces recordé vagamente algunas imágenes de cuando los mataba, y eran todos amigos míos.

Ahora pienso en porqué es que de buenas intenciones está hecho el camino al infierno, y me pregunto si no podremos dejar de hacer el camino un rato, subirnos a un árbol cercano y comer fruta y conversar y darnos cariño. Pero como te das cariño con malas intenciones? Visto de otra manera, de malas intenciones está hecho el camino al paraíso?

Harto mal que hizo el mundo entonces pue' eñor. O somos nosotros que ordenamos nuestra sociedad completamente al revés, o es que el bien y el mal son como un run-run, y van dando vuelta lo más rápido posible... Haciendo un ruido hipnótico para el que nos tiene en sus manos tensas...

Granadas y batallas

//
Este texto tiene un montón de cosas que no soporto, pero tenía 12 años y entonces me gustó mucho... Así que de todas maneras lo publicaré
//

Yo no aceptaré mas que eso. No afrontaré ni el dolor ni los gritos. Ni nada, aunque me ahogue en mi propia sangre. Me cosí los ojos y no veré más. Soy un maniquí empaquetado. ¿No ha llegado aún el momento de abrir los ojos a las hadas? No llegará con ese estruendo, ni con ese balazo ¿Tendrán la decencia de echarme a un lago o cavarán un cráter para mí? Ya no tengo sueños decentes, sólo murmullos de sangre y sueños de carroña. Me amarran mis brazos de goma y mis párpados siguen mirando al frente. Hay un hueco en mi cara pero no caben emociones. Maldicen y patean mi ambiente y mis flores regadas para conmemorar mi muerte. Sus cuerpos vuelan y se mecen con la brisa. Tal vez yo esté cayendo. Mis ojos ¡No veo! Quedo tirada. Mi género y mi esponja siguen bien. Las células van y vienen, pero están ahí.

"¡Sacrilegio!"

-¡No! ¡No estoy muerta!

"No es posible..."

-¡Oiga mi corazón! ¡Aún pueden liquidar sus sueños!

Y se sacan los sombreros.

Desisto y entonces escuchan mis remendaduras.

¿Sentirán pena por mis ojos cosidos o mi boca muda? Nah, son incomprensibles.

Sigue el movimiento de polvo, casas y cenizas. El fuego impasible a cenizas, rescoldos y escorias ¿Oirán las súplicas de mi risa nerviosa? ¿Por qué estará todo tan desordenado? Ah, claro, es que no me dejan agonizar en paz. Si la penumbra se fuera... Oscuridad o luz, no me importa, pero no me gusta el punto medio. ¡Ah, si! Ahí están las estrellas.

Mantendré los ojos cerrados por el hilo desgastado para siempre... Y no morir más. Me voy con las estrellas.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Es una niña en la micro

Ayer soñé que iba en la micro y una chiquilla al lado mío iba con una caja de pastillas anticonceptivas, de las mismas que uso yo. Se ve nerviosa. Miro más de cerca y me doy cuenta que las pastillas son en realidad misotrol: Hexagonales, con el número. La miro sorprendida, ella está avergonzada. La micro se desbarranca y no queda nadie vivo, salvo yo, que no me duele nada... Es un lugar rocoso, parece como el sitio donde ha caido un ovni, gente llega corriendo, pero a mi me parece que lo de la micro fue pura imaginación, que gritan porque cayó un ovni.

Así, es estúpido querer abortar si te vas a morir de todas formas, o no?

El árbol

Vivimos en un mundo tan feo. Hay moscas en todas partes. Se te meten por la nariz, por los ojos... Todo molesta, por ejemplo si te subes a un árbol a hacer simbiosis, las hormigas pasean por tu sexo cual arena negra. Todo da vueltas. Los grillos cantan arropados en tu cama. Te subes a los neumáticos a leer pero hace tanto calor que se derriten. Cerca, hay un árbol encadenado en el centro del parque, enclenque, pero protegido por las múltiples ramas que dan vueltas alrededor de su propio tronco, completamente deshojado. En el parque los pendejos pasados a paja jugaban a la pelota y te acosaban - ellos te descubrieron, te arrojaron a la fuerza desde tu unión con el mundo y te tocaron esa tetita suave de infante, sin erectar-. Pero no siempre están los pendejos molestándote. A veces te pones a mirar el árbol, sola, y te imaginas que está encadenado porque cualquier día se levanta y mata a los pendejos esos. Pero nada ni nadie se levanta ante nada. Menos yo, la niña infante que levanta el martillo creyendo que es el nuevo control remoto.

Pasta

No estoy ni aquí ni allá donde estás tú. Nada tiene sentido cuando haces lo que no quieres. Pero hace frío, frío, frío, y quiero ser una salamandra de chocolate. Y derretirme como los chocolates baratos, que son inmutables ¡Yo también quiero bañarme sobre la parra! pero los pilares de la parra se cayeran con el terremoto. También la plancha de metal agarrada del naranjo se va a caer y le va a cortar la cabeza a todos los del gobierno. Si pasa aquí, pasa en todos lados. Y en el mismo momento. ¿Cuántas variables tiene un suceso? ¿Cuántos son sus valores posibles? ¿El big bang es una semilla? Si todo cupo en una cuchara, por qué tú no cabes en una también, para comerte? Ah, es que eres de chocolate amargo, chocolate bacán, del que se derrite de verdad, del de los submarinos de Mendoza. Mendoza tan solita. Solita como un cubo de hielo. Como un marciano de detergente, abrasivo. Marciano verde y morado. Mermelada, mermelada que se me cayó del pan, y fue a parar más alla, mucho más allá.

Máquinas

A veces pasan weas raras. Cruzas la pieza, y se queman los electrodomésticos a tu paso. Despiertas de noche y una gran máquina que zumba con su ritmo propio está encima tuyo haciéndote cosas. Luego sueñas que vuelas con una especie de scáner encima tuyo, por el cielo que se ve desde la ventana. No sabes si rendirte a la paranoia o reírte. Pero todo se /quema/ríe, las ampolletas parpadean como en el peor de los garitos, pese a que las cambias, o utilizas otra lámpara, o la conectas a otra fuente de energía./ Hasta las LEDS parpadean./ Pero lo peor de que parpadeen no es que parpadeen realmente... Lo peor es el ritmo. Todo tiene un ritmo. Todos zumban, y eso es lo peor. El calefactor tiene su ruido especial, que ciertos días, los días de rebelión, es insoportable, esquizofrénico, rápido, nunca igual. Lo peor es cuando no quieren funcionar, simplemente porque eres tú, el indeseado eléctricamente. Porque sii llega otro funciona, al tiro. Electrodomésticos culiaos. Pero lo que realmente te pone los nervios de punta es cuando la luz se apaga por un segundo, en el que no sabes si se paró el tiempo, parpadeaste, te abdujeron, o qué mierda pasó.

Y aún así usas electrodomésticos y sueñas con que te llevan los marcianos.

Orgasmos

¡Veo que todos hablan de sexo! En realidad es mentira, yo soy la que habla de sexo todo el día, la que imagina cochinadas y perturba a sus acompañantes. Y también soy la que no entiende nada de sexo, la que no se explica la kilométrica diferencia entre cada orgasmo, la que intenta clasificarlos y sólo consigue más confusión. Cambian según la posición? Según el estímulo? Según el color que explota en mi cabeza? Según cuanto sentimiento esté puesto? Según la desconfianza?. Nop. Pero sol, hay que seguir el orden lógico, contextualizar, definir. Pichula, definamos, un orgasmo es un corte cuático en el tiempo. Es cuando tomas un tiempo lineal, pero que en realidad se ensancha y se angosta a su antojo como un río, que da vueltas como un río, que desemboca... desemboca? en el mar. Bueno, pero antes de que desemboque, porque mi río nunca ha desembocado, el tiempo es una línea deforme que uno puede cortar con las tijeritas del sexo, que no son las mismas tijeritas que usamos para hacernos el rebaje ni cortarnos el pelo, las uñas, o los pellejos. Y cuando lo cortas pasan cosas. Tu río tiene que saltar de un lado a otro o se pierde. Estoy segura de dos cosas,

1. que si no saltas suficientemente rápido te mueres y no desembocas en ningún mar, lo que no creo que sea para nada malo, y

2. que el tiempo se corta para todos, al menos para los que están cerca.

Hoy por ejemplo, estaba leyendo y me quede pegada en una palabra muy común. Y no es que reflexionara sobre otra cosa, simplemente me quedé en blanco. Y *sentí* que no pasaba ni aire por mi cabeza. Así que deduje de inmediato que había sido un orgasmo ajeno, probablemente femenino, por que tardé en volver a pensar, y mientras tanto me desesperé, porque quizás no volvía a pensar más. Pero volví a pensar y decidí que no era tan malo, al menos, ya que no sentía el placer, tampoco sentía las otras cosas curiosas de un orgasmo, la sensación de desaparecer o estar yéndote a otro mundo o a otra dimensión. Eso sí que es desesperante -y adictivo-.